Interpretación del fango verde volcánico por el Dr. Hugo Ficosecco

Fangos verdes de la Patagonia


Nota previa:

La presente interpretación de los elementos químicos de los fangos se realizó en base al estudio solicitado por el titular y realizado por el Servicio Geológico Minero Argentino y el Instituto de Tecnología Minera.


Por sus características químicas son ricos en silicio, calcio, magnesio, hierro, aluminio, azufre, potasio, titanio y zinc. Minerales y oligoelementos que son beneficiosos para la piel

Azufre: favorece igualmente la pigmentación de la piel, que se pigmenta mal en ausencia de azufre. Es esencial para tener cabellos, piel y uñas sanos. Forma parte de los aminoácidos que ayudan a construir los tejidos, embellece el cutis y hace el cabello más brillante. Se puede utilizar en la composición de cremas, pomadas y jabones indicados para una gran variedad de problemas de piel.

Silicio: resulta fundamental en la biosíntesis del colágeno, de modo que su carencia produce estrías por pérdida de elasticidad de los tejidos, arrugas y envejecimiento prematuro de la piel.

Hierro: es un mineral indispensable en la producción de la hemoglobina, gracias a la cual la piel tiene un buen color. Devuelve el buen color de piel; su déficit provoca palidez y caída del cabello. Sin embargo, el organismo precisa del cobre, el cobalto, el manganeso y la vitamina C para asimilar el hierro. Los adultos necesitan de 8 a 10 miligramos diarios, y las mujeres embarazadas de 18 a 25. En un mes, las mujeres en edad menstrual pierden el doble de hierro que los hombres.

Zinc: es un nutriente muy importante para la salud de la piel. Participa junto a la vitamina A en la regeneración del tejido cutáneo, en la síntesis del colágeno y la elastina, componentes importantes del tejido conjuntivo de la piel encargada de proporcionar elasticidad y tonicidad a la dermis. La importancia de este mineral para la belleza es evidente, ya que la mayor parte del zinc de nuestro organismo se encuentra localizado en la piel, el cabello y las uñas. Es indispensable para la síntesis de proteínas, particularmente de las de colágeno. Precisamente el colágeno -la proteína más abundante en el organismo- y la elastina son los componentes presentes en mayor proporción en el tejido conjuntivo de la dermis, y aseguran la tonicidad y la elasticidad de la piel. Su déficit limita el crecimiento y la regeneración de los tejidos, por eso es ampliamente utilizado en el tratamiento de lesiones dermatológicas con componentes inflamatorios (dermatitis, eczema, impétigo, acné vulgar e inflamatorio, celulitis, úlceras varicosas...), en los procesos de cicatrización y como protector de la piel de los bebés.

Actúa de forma particularmente eficaz en los casos siguientes:

- Cabellos y uñas: la carencia de zinc afecta especialmente al crecimiento del pelo y las uñas. El cabello crece menos, tanto en volumen como en longitud, o se queda sin brillo y quebradizo, pudiendo derivar incluso en una alopecia. Por su parte, las uñas se rompen, se estrían y presentan manchas blanquecinas.
- Acné: el acné es frecuente en la pubertad, y se localiza generalmente en el rostro y el tórax. Una suplementación diaria de zinc reduce significativamente el número de comedones (los poros de la piel en los que se acumula grasa y suciedad), así como la inflamación que frecuentemente los acompaña.
- Estrías: el zinc es indispensable para el tejido elástico, por eso su falta puede provocar la aparición de estrías, localizadas generalmente en piernas, muslos, caderas, abdomen y pechos. Esto afecta especialmente a mujeres embarazadas, personas obesas, jóvenes en los que el crecimiento ha sido muy rápido, diabéticos y personas tratadas con corticoides. Un aporte correcto ayudará a la prevención de estas lesiones.
- Cicatrización: este mineral es también indispensable para la cicatrización de las heridas y las quemaduras. Si falta zinc en nuestro organismo, estas lesiones no sólo no cicatrizan, sino que además tienden a aumentar de tamaño y a infectarse.
- Herpes: los iones de zinc interfieren en el proceso de evolución del herpes y ayudan a que no se desarrolle.
El magnesio es un mineral que se encuentra presente en grandes cantidades en el cuerpo. Los investigadores estiman que el cuerpo de una persona, en promedio, contiene alrededor de 25 gramos de magnesio, y alrededor de la mitad de ellos están en los huesos. El magnesio juega un papel importante en más de 300 reacciones químicas que mantienen el funcionamiento normal del cuerpo. La gente obtiene el magnesio de la dieta, pero a veces, si los niveles están muy bajos, se necesita tomar suplementos de magnesio. La ingesta de magnesio en la dieta puede ser baja, especialmente en las mujeres. Algunas personas aplican magnesio sobre la piel para el tratamiento de úlceras cutáneas infectadas, de furúnculos y de carbúnculos; y para acelerar la cicatrización de las heridas. El magnesio también se usa como una compresa fría en el tratamiento de una grave infección bacteriana de la piel provocada por el estreptococo (erisipelas) y como una compresa caliente para infecciones de la piel de origen profundo.
Calcio: Es la base de nuestros huesos y dientes. También nos ayuda a mantener la piel saludable. El calcio es muy importante en las mujeres porque durante la menopausia se pierde densidad ósea y muchas padecen de ostereoporosis. Esto hace que perdamos estatura y seamos más propensas a rompemos un hueso. El calcio está presente en muchas de las reacciones metabólicas propias de los tejidos, inclusive en toda la actividad de la piel como órgano.
Dióxido de titanio: es un filtro mineral natural que protege a la piel de los rayos ultravioletas. Debido a su alto índice de refracción, sus capacidades absorbentes fuertes de la luz UV y su resistencia a la decoloración bajo luz ultravioleta. De allí que sea el bloqueador de los rayos UV más indicado para proteger la piel de los rayos dañinos del sol. Además de ser el mineral que causa menor irritación que los ingredientes químicos con absorbedores Ultravioleta.

Fangos Faciales



Las mascarillas son excelentes para utilizarse en cutis grasos y/o acnéicos, pero también, respetando las consideraciones de aplicación para cada tipo de piel, pueden utilizarse en pieles normales, mixtas o secas. Los fangos se aplican generalmente en rostro, pero también pueden utilizarse en cuello y manos, o en toda zona donde se desee realizar una limpieza o exfoliación. Existen técnicas específicas para utilizar los fangos faciales en los distintos tipos de piel y según sean los objetivos perseguidos, así mismo, cuando la piel presente alguna afección dermatológica, será el médico quien indique la manera particular de proceder.
Los fangos minerales pueden mantenerse húmedos cuando el fin perseguido es la hidratación, o dejarse secar cuando la finalidad principal es la limpieza y/o exfoliación.
Pueden utilizarse a temperatura ambiente, fríos o calientes, según la finalidad perseguida (descongestiva, desengrasante, astringente)
Pueden colocarse con pinceleta suavemente o realizar un frottagge o exfoliación, según el objetivo perseguido y el tipo de piel del usuario.

Algunas indicaciones de los tratamientos faciales con fango termal:

Limpieza de cutis profunda
Tonifícación facial/ Relajación facial
Hidratación y/o nutrición
Tratamiento antiedad
Tratamiento antiacné
Eliminación/disminución de manchas (según su tiempo de evolución y procedencia)


Modo de aplicación en una persona sana que no presente contraindicaciones, a manera de ejemplo

- Retirar el maquillaje con crema demaquilladora
- Lavado: usar compresas embebidas en agua tibia, y un limpiador neutro, aplicar sobre el rostro, durante 1 ó 2 minutos. Retirar con torunda de gasa o toalla de algodón desde el centro hacia fuera.
- Aplicar el fango con pincel en capa delgada, cubriendo toda la superficie a tratar, evitando párpados, labios, y fosas nasales. (Proteger previamente las zonas delicadas) Dejar actuar de acuerdo al tipo de piel, con o sin artificios (ultravioleta, infrarrojo, húmedo) En cutis seco nebulizar con agua termal o mineral y evitar que se seque.
- Retirar con torunda de algodón o esponja, embebida en agua termal o mineral.
- Masaje facial, masaje utilizando una crema hidratante y/o nutritiva 7 u 8 minutos. La crema debe ser de fácil absorción.

Contraindicaciones:
Hipersensibilidad a cualquiera de los elementos presentes en el fango (calcio, hierro, etc)
Pieles irritadas, dermatitis solar, lesiones tumorales de la piel, benignas o malignas, traumatismos o lesiones agudas de la piel.
Con las indicaciones precisas según la característica de la piel del usuario, este tipo de fango puede utilizarse no solo en piel sino en sus anexos como por ejemplo uñas y cabello.